MAQUILLAJE A PRUEBA DE AGUA

Todo comienza cuando tienes 14 0 15 años y das las primeras pinceladas de maquillaje a tu rostro: que si la línea, que si tal o cual pestañina, que si uso base de maquillaje facial; en fin toda una serie de preguntas e inconsistencias a la hora de maquillarte y comienza ese largo camino de la belleza del rostro y de cómo lucir mejor diariamente.

Los cosméticos a prueba de agua no son más que maquillajes montados en grasas animales o vegetales que no son solubles en agua, por eso se les conoce como “a prueba de agua” y esto no quiere decir que duren más o menos tiempo aplicados en el rostro, sino que lo que hace que el maquillaje perdure durante más tiempo es, antes que nada, una asesoría adecuada que te permitan  elegir los adecuados para tu tipo de piel, una buena aplicación y, sobre todo, no tocarse la cara con las manos u otros elementos, tales como paños faciales, esponjas para eliminar el exceso de brillo u otros productos de este tipo que lo que hacen es robar maquillaje de la cara.

La calidad de los cosméticos que tú adquieres es esencial a la hora de la durabilidad. En este punto tengo que hacer un paréntesis para decirles que la piel no come maquillaje, como popularmente se dice, de lo contrario la piel estaría gorda de comer maquillaje a diario, sino que es la mecánica de tocarse la cara a cada momento lo que hace que el maquillaje no dure tanto tiempo.

Yo no  recomiendo ni el maquillaje a prueba de agua ni la pestañina, la base o desmaquillante a prueba de agua. Estos tipos de maquillajes, bases y pestañinas como tienen mayor adherencia, deben ser retirados con un desmaquillante adecuado para no restregar la piel innecesariamente. Este ritual debe hacerse a diario. En síntesis, si no es absolutamente necesario, no utilices maquillaje a prueba de agua y trata de cuidar el maquillaje hecho en la mañana y retocarlo solo un poco después del almuerzo o las 5 de la tarde si tienes algún evento en la noche.